Puto viernes...


Viernes por la tarde. Una amiga me convence para irnos al parque con los niños. Me cuesta salir a la calle. Me toma dos horas sólo el pensar qué mierda voy a ponerme; luego me tiro al menos otra hora más probándome cosas. Todo para ir al parque, ¡a tumbarme en el césped con una amiga!...

Bajamos al sótano los niños, las bicis y yo. Me tiro 15 minutos buscándole la vuelta a cómo voy a meter las dos bicis en el coche. Mis hijos tienen 8 y 11 años, así que las bicis son enormes, casi de adultos. Y pesadas, las condenás. Intento meterlas sin abatir ningún asiento y pues no, no caben así (menos mal que tenemos un monovolumen y puedes abatir los asientos y en fin, que tiene mucho espacio). Después de un buen rato probando distintas combinaciones, logro acoplar las benditas bicis.

Cuando estaba subiendo la segunda bici... crack. Mi espalda. Sentí un latigazo de dolor (ya conocido, sufro lumbalgias con cierta frecuencia). Mierda, mierda, mierda. En fin, no iba a abortar la misión, así que nos subimos al coche y al parque nos fuimos. Como la abnegada madre que soy, bajo las bicis del coche y en tres nanosegundos los niños desaparecen, pedaleando alegremente. "No os vayáis muy lejos, chicos, quedaros donde pueda veros", grité. Suspiré y me fui en busca de mi amiga. Nos tumbamos sobre una manta y estuvimos charlando un par de horas, en las que la verdad me sentí muy bien. Me hacía falta salir, que me diera el aire, despejarme...

Y de pronto, escuchamos gritar de dolor al más peque. Olvidándome por completo de mi espalda, me levanto de un salto y salgo corriendo a ver qué ha pasado. Es un niño muy activo y siempre está saltando y haciendo acrobacias dignas de un gimnasta. Mi nano es de esos niños que jamás se hacen daño; de los que se hostian pero en seguida se levantan de un salto diciéndote: "no te preocupes, mami, no me ha pasado nada, estoy bien" y se va corriendo a seguir saltando. Así que estoy acostumbrada y curada de todo espanto con este niño mío, además de que nunca he sido una madre nerviosa, sino más bien de esas que parecen no tener sangre en las venas...

Peeeeero, hay una máxima: el nano no llora, nunca. Se puede quejar si se hace daño; pero llorar así en plan crío histérico, no, jamás. Así que cuando el niño llora... te puedes cagar, porque algo serio ha pasado. Por eso es que he salido corriendo a ver qué le había pasado, y me encuentro a mi nano tirado en el césped, con el bracito cogido. Lo interrogo mientras le reviso el bracito (aullaba de dolor) y me encuentro con que tiene el antebrazo partido, completamente deformado. Mi amiga llama una ambulancia, yo corro a meter las bicis y el resto de cosas en el coche junto con mi hijo mayor y una chica que se prestó a ayudarnos. Llega la ambulancia y me voy con el nano al hospital, mientras mi amiga se lleva a mi grandullón con ella a su casa.

Qué noche más mala pasé. Bueno, pasamos; porque mi marido estaba conmigo, por supuesto. Yo cada vez estaba más adolorida, así que mientras tenían al nano en el quirófano me fui a urgencias a pinchar un analgésico. Luego esperamos hasta las 5 de la mañana que fue cuando pasaron al nano a la habitación. No pegamos ojo, porque cada vez que se movía, saltábamos a ver q tal estaba. Ayer por la tarde-noche le dieron el alta y ya lo tengo en casa, aburrido como una ostra, el pobre. Y yo a su lado tumbada, adolorida.

Hoy estoy peor de la espalda. Estoy completamente drogada por los medicamentos que estoy tomando. Estoy agotada; ya ni sé hace cuánto tiempo que no he dormido en condiciones. Llevo 5 días sin comer. Y no, no tengo hambre. Estoy agotada. Agotadísima.

No sé qué estoy haciendo con mi vida, la verdad. Tengo que retomar el control.

2 Comments:

  1. paleprincess said...
    vaya pues lo siento mucho!!! espero que el nano este mejor, pobre, y tu tambien con las lumbalgias, que son lo peor que puede haber (bueno despues de mis migrañas de 3 dias seguidos...)
    no te agobies, es logico que no puedas tomar el control de tu vida, tienes una familia que depende de ti, pero me parece bien que no olvides que eres sobre todo una persona por ti misma.
    por cierto, aciertas de lleno en mi post del viernes. es lo mismo que pienso, que no tengo derecho a sentir nada con este cuerpo asqueroso que tengo, supongo que cuando se me quite la tonteria conseguire volver a sentir...
    besos guapa y animo!!
    Sophy said...
    olah :)

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