Cansadita, pero bien. O eso creo.



Pues bien... Hoy ya es viernes. ¡Al fin!, dirán muchas; pero yo no. Sí, es viernes... ¿y qué?

Yo no espero con ilusión el viernes porque me voy de fiesta. Tampoco porque llega el finde y puedo hacer cosas interesantes. No; yo me alegro porque, ¡al fin!, no tendré que levantarme a las 6 y media de la mañana... :S

¡Seis y media de la mañana! ¡Yo! Jajajajajaja. Parece mentira... Técnicamente no necesito despertarme tan pronto, pero como soy una obsesiva compulsiva, necesito controlarlo todo y el tiempo es una de esas cosas que necesito poder controlar. Tengo verdadera obsesión por contabilizar cuánto tardo haciendo absolutamente cualquier cosa. Tengo más obsesiones, como organizar las cosas por colores, formas, tamaños, fechas... y pare Ud. de contar; y con el tiempo no iba a ser menos, no. Yo cronometro el tiempo que me toma hacer cualquier cosa; sé desde cuánto tiempo me dura un cigarrillo hasta cuánto tardo exactamente en recorrer una distancia frecuente.

Pues yo por las mañanas tengo muy mal despertar y me cuesta un cojón espabilar; así que yo necesito realmente poder tomármelo con calma, a mi ritmo, sin estrés. No soy de las que puede saltar de la cama e ir directamente a la ducha, ¡ni hablar! No señor; yo necesito hacerme mi cafelito tranquilamente... liarme el cigarrillo... fumar y beberme mi café mientras miro el tiempo que hará ese día... voy pensando qué ponerme (si no lo he hecho ya por la noche). Y así, se me vá más o menos media hora o más. Y yo no puedo prescindir de ese tiempo; para mi es un verdero desastre, un trauma poco menos, quedarme dormida.

Así que claro, levantándome tan pronto, no pudiendo luego echar una siesta a media tarde y siendo que no me meto en la cama hasta la 1 ó 2 de la madrugada... ¡vaya si estoy cansada! Pero estoy muy satisfecha, al menos por esa parte, porque el trabajo resulta que me encanta y de hecho, ojalá me dejasen fija con ellos; además, el bus para ir al curro lo pillo en la puerta del cole, el viaje dura 7 minutos y a la salida, me puedo venir a casa andando porque tardo sólo 12 minutos... ¡Es una pasada!

En fin. Luego claro, está la parte mierda. Y es que no sé cómo no estoy interna ya, atada como una buena loca peligrosa. Y es que no sé cómo me las estoy ingeniando para manejar el nivel de estrés, preocupación, miedo, angustia y ansiedad que me genera la malísima situación que estamos teniendo en casa, económicamente hablando. Porque es que es muy duro pasar de una estabilidad total, de hecho más que estabilidad diría "holgura económica", a una situación de "emergencia total"... Es duro, muy duro. En fin.

Lo demás... pues es que no sé. Os juro que no he tenido tiempo de pararme a perder tiempo pensando si estaré haciendo el ridículo o no últimamente, la verdad. No he tenido tiempo de torturarme y eso es bueno, supongo. Luego tampoco he tenido tiempo para comer bien (o no lo he querido buscar, no lo sé) pero lo cierto es que estoy viva. No gano peso, no hay manera, y apenas me descuido, bajo. No sé qué estoy haciendo mal; supongo que tendrá que ver con el no llevar un orden, no tener horarios para comer, o bien porque la sóla idea de obligarme a seguir una dieta balanceada con sus 5 comidas y tal, me es impensable. No puedo, no puedo ahora mismo ponerme a ello; es como que tengo el cerebro muy ocupado y para mi comer es la última de las cosas que recuerdo que tengo que hacer. Estoy comiendo una única vez al día. Osea que me alimento cada 24 horas. Sé que es algo que tengo que tomarme en serio, pero ahora mismo es que no puedo, de verdad.

No lo hago a posta, no estoy (al menos de forma consciente) buscando nada, ni perder peso ni mucho menos. Pero cada vez me interesa menos pesarme, cada vez evito más pesarme, mejor dicho. Ante la pregunta de... ¿Estás más delgada?, respondo con un rotundo "¡¡¡no!!!". Y evito mirarme las manos, o los brazos, o la cara inclusive. Porque no quiero mirar, simplemente. Es que de verdad, por una parte me siento de puta madre porque estoy intentando luchar contra mis miedos y mis cadenas, por la otra tengo un montón de ansiedad por cómo van a evolucionar las cosas económicamente hablando, por otra estoy con el estrés de no saber más allá del mes que dura mi contrato qué voy a hacer y por último, porque no sé realmente qué coño estoy haciendo con mi vida.

¿Estoy intentando tapar un hueco abriendo otro? Es que no lo sé, joder. No lo sé, y esa duda me martiriza...

2 Comments:

  1. isthar said...
    hola preciosa!

    creo, al leerte, y porque me pasa lo mismo, que tienes preocupaciones, o tu cabeza "almacena" así, más importantes que tu alimentación.

    mi niña, cuídate, un yogur, una manzana, se pueden tomar perfectamente trabajando, y si estás tan mal por tu situación familiar-económica, debes pensar que tienes que estar fuerte y que no mucho tiempo más, podrás mantener esta situación.

    de todas formas, me alegra que hayas encontrado trabajo, sé que te viene muy bien, como a todas.

    y sí, eres como yo, no puedo empezar la mañana como loca, tengo mi ritual, café, cigarrito y telediario de 20 minutos jeje, y lo tengo comprobado, me levante cuando sea, salgo siempre a la misma hora.

    mi Princesa, FUERZA!!! eres mi inspiración, y no solo por el peso, también por el coraje que le echas a la vida.

    muchos besos
    Nina said...
    Ahora voy a actualizar. He pasado la noche con el chico que conoci el sábado pasado. Es importante que el trabajo esté cerca de donde uno vive o del cole/guarde de los crios. Facilita mucho la vida. Es doblemente genial: tienes trabajo y encima es cómodo llegar a el. Tengo probelmas con la privatizacion. Cuando lo tengo privatizado no puedo ver mis propios posts ni ver los comentarios.

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